11 de septiembre: Día del Maestro

11 de septiembre: Día del Maestro

Dia-del-maestro-1-01¿De quien hablamos cuando recordamos a Sarmiento en esta fecha?, Sarmiento ha sido muchas personas en una sola, escritor, militar, periodista, educador, diplomático, presidente, y en todos los aspectos ha sido impulsivo, decisivo, sanguíneo, nunca tibio.
Asumido el cargo de presidente de la República en 1868, ordenó realizar el primer censo nacional, organizado al año siguiente, nunca antes se había realizado uno, Sarmiento deseaba conocer que país estaba gobernando en 1869.
El dato más preocupante para el presidente, fue el alto nivel de analfabetismo que abarcaba a todo el territorio, un 77,6% de la población mayor de 14 años era analfabeta, no sabía ni escribir ni leer.
Ante este dato alarmante, la presidencia de Sarmiento estuvo cruzada por el fomento de la educación, durante su mandato se construyeron 800 escuelas en el país.
En todas las provincias la educación se volvió tema fundamental para el progreso y unión de la Nación. Cuando dejó su cargo, el presupuesto de educación alcanzaba al 25% del total del presupuesto nacional, hace décadas que ese nivel de inversión educativa no se ha vuelto a repetir en el país.
El estadista Sarmiento concibió la sociedad Argentina con el carácter amplio. Civilizar era para él proveer a los ciudadanos las herramientas de la educación que permitirían la prosperidad del país y llevaría el adelanto a todas las provincias, dictó las leyes y reglamentos  necesarios  para  crear  un  Estado de Derecho, promoviendo la inmigración, la construcción de ferrocarriles, la colonización de tierras  de propiedad fiscal, la introducción y establecimiento de nuevas industrias, la importación de capitales extranjeros, promovió el fin de la guerra de la Triple Alianza, pues veía en ella una sangría de seres humanos innecesaria, y la pérdida de recursos estatales que bien podían orientarse a la educación y la salud de la población.
Fue su horizonte atender al progreso de la cultura, organizando la educación nacional y asegurando el bienestar y la libertad de todos y cada uno de los habitantes, tanto como la soberanía de la República, según lo establece la Carta Magna de Argentina.
Sarmiento fue un hombre de empresa y un idealista a la vez. Acometió la gran obra de transformar el país,  persuadido de que el progreso, asentado sobre bases éticas, brindaría la felicidad al pueblo argentino. Veía al progreso como algo que no podía elaborarse con la razón, como querían  los  ilustrados, ni desde arriba, por decretos gubernativos. Debía  ser el resultado de un proceso donde la tarea principal de los gobernantes era educar y crear nuevas costumbres; para Sarmiento la civilización del país llegaría a través de las escuelas y los maestros, y de esto hizo su eje de gobierno.
La idea de Sarmiento adquiere plena vigencia, es así que las Naciones Unidas, a través de la UNESCO ha establecido el Día de la Alfabetización, que se conmemora cada 8 de septiembre.
Desde la Defensoría estamos plenamente convencidos de que la alfabetización forma parte del Desarrollo Sostenible de la Humanidad, y propender a garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, promoviendo oportunidades de aprendizaje durante toda la vida.
Independientemente de cualquier discusión histórica, política e ideológica sobre la figura de Sarmiento hombre, algo es claro, sus ideales sobre la educación libre y gratuita, lo han perpetuado en el tiempo, dándole una dimensión simbólica que trasciende fronteras.